miércoles, 9 de septiembre de 2009

El capitalismo chino provoca la reacción de los trabajadores

Por Jorge Martin. Leído en Dazibao Rojo

En las últimas semanas hemos presenciado violentas luchas obreras contra la privatización de dos acerías
. El impulso para consolidar el capitalismo en China ha provocado un profundo malestar entre la clase obrera del país.

A finales de julio estalló una protesta en la empresa Tonghua Iron & Steel, en la provincia de Jilin, donde unos 30.000 trabajadores y sus familiares reaccionaron furiosamente ante la amenaza de privatización. Se hablaba de 25.000 despedidos. Una manifestación espontanea provocó la paralización de la producción, consiguiendo el apoyo de los habitantes de la zona y de los trabajadores de otras plantas, rápidamente estalló la violencia cuando las autoridades enviaron a miles de policías y antidisturbios para sofocar la protesta.

El supuesto gobierno "comunista", que ha traicionado la revolución, desde los años noventa ha despedido a unos 50 millones de trabajadores en las empresas estatales, pero muchas empresas están aún pendientes de privatización. En enero se calculaba que 20 de los 130 millones de trabajadores emigrantes del país han perdido sus empleos.

Chen Guojun, Jianlong envió a un director general interino, uno de los grupos empresariales privados más grandes del país, con la misión de dirigir Tonghua Stell. Los trabajadores se enfadaros ante su actitud arrogante. "Mientras los trabajadores jubilados de Tonghua Steel reciben cada uno sólo 200 RMB (29 dólares), que cubre sus gastos durante un mes, Chen Guojun cobra un salario anual de 3 millones de RMB", así lo explica un grupo de derechos humanos de Hong Kong. La administración también ha cortado la calefacción en la fábrica y los dormitorios durante el invierno.

El propietario de Jianlong, Zhang Zhixiang, en 2008 era uno de los diez hombres más ricos de China, según Hurun Report, con una fortuna estimada de 2.900 millones de dólares. Como muchos otros nuevos capitalistas chinos tiene buenas conexiones con el Estado y ha sido delegado en el Congreso Nacional del Pueblo.

Cuando Chen Guojun regresó a la planta, se encontró con una gran multitud rodeando su oficina. Mantuvo una actitud provocadora y ordenó regresar al trabajo a los trabajadores, amenazando con despedirlos a todos. Los trabajadores intentaron golpearle pero consiguió escapar. Cuando finalmente le encontraron los trabajadores de nuevo repitió sus amenazas: "¡Si me queda algo de aliento me aseguraré de que todos sean despedidos mañana!" Fue golpeado hasta quedar inconsciente. Fuera de la fábrica, los piquetes de trabajadores detuvieron la ambulancia y a la policía, evitando que entrasen en la fábrica para rescatarle. Los miles de antidisturbios movilizados por las autoridades tardaron varias horas en recuperar el control de la situación. Al final Chen murió.

La furia de los trabajadores de Tonghua fue el resultado de la forma en que han sido tratados por los administradores del grupo Jianlong en el período de 2005-2009, cuando la empresa tenía una participación minoritaria. Como parte del proceso de privatización, la empresa ha sido despojada de todo lo que no estuviera relacionado directamente con la producción de acero (es decir, escuelas, hospitales y otros servicios que solían proporcionar habitualmente las empresas estatales). Aunque en 2005 hubo una mejora de los salarios, cuando por primera vez Jianlong invirtió en la empresa, desde entonces las condiciones han empeorado. "Prometieron nuevo equipamiento, pero nunca llegó", decía un empleado de la planta de coque de la empresa. "No invirtieron en producción. Ni siquiera mantuvieron el equipamiento que existía antes". Es un caso evidente de empresa privada exprimiendo al máximo los beneficios de una empresa construida por el Estado. A principios de 2009, frente a la crisis económica mundial y su impacto en el consumo de acero, Jianlong decidió librarse de su participación en la empresa.

Pero entonces, cuando la economía china comenzó a despegar gracias al paquete de estímulo económico del gobierno y Tonghua empezó de nuevo a tener beneficios, Jianlong decidió dar marcha atrás en su decisión y tomó la mayoría de la empresa. "Es como si alguien llega a tu casa para conseguir algo, pero cuando va a abandonarla, se encuentra que es realmente rico y entonces intenta quedarse", decía el mismo trabajador citado anteriormente.

Después de la insurrección de los trabajadores de Tonghua, el gobierno regional decidió suspender la privatización de la empresa y pasó de nuevo a ser propiedad del Estado. Varios funcionarios regionales del partido y del estado fueron destituidos, fueron utilizados como chivos expiatorios.

Los trabajadores del acero de Henan también consiguieron detener la privatización utilizando tácticas combativas

Durante la segunda semana de agosto, el Estado tuvo que paralizar la privatización de otra acería después de que miles de trabajadores furiosos secuestraran al funcionario enviado por el Estado a supervisar el proceso. La empresa estatal Linzhou Steel Corporation, en la ciudad de Anyang, provincia de Henan, iba a ser vendida a Fengbao Iron % Stell Co. Ltd, pero miles de trabajadores organizaron una protesta, exigieron el pago de los salarios atrasados, una compensación mayor para los despedidos y en general oponiéndose a la privatización. La "reestructuración" de la planta, que tiene más de 5.000 trabajadores y pensionistas en su nómina, ya comenzó en 2008, para hacerla "comercialmente viable", y en marzo de 2009, la empresa tuvo que paralizar sus operaciones y enviar a todos los trabajadores a sus casas. Entonces los trabajadores comenzaron una protesta y bloquearon en dos ocasiones la autopista.
El 24 de julio, el mismo día que estallaban las protestas en Tonghua, se llevaba a cabo la venta de Linzhou Steel Co., eso enfureció a los trabajadores que se quejaron del precio de venta muy por debajo de su valor real. Cuando un funcionario de la administración local para empresas públicas llegó allí para llevar a cabo la operación, fue rodeado por trabajadores furiosos (al principio ciento, pero después unos 3.000), y no le liberaron hasta cuatro días después, el 15 de agosto, cuando el gobierno anunció oficialmente la suspensión de la venta de la empresa. La declaración del gobierno regional se hizo pública después de que la policía armada no consiguiera quebrar la resistencia de los trabajadores. Los obreros de la acería de Linzhou en Henan estaban claramente inspirados por la acción de sus compañeros en la acería de Tonghua, en Jilin, como se podía ver en una de las pancartas desplegadas durante la ocupación de la empresa: "¡Aprender de los trabajadores de la acería Tonghua! ¡Defender la riqueza colectiva!"

Según China Daily: "La mayoría de los trabajadores ven la privatización como un movimiento hacia la marginalización y una ‘venta' para llenar los bolsillos del rico y el poderoso". Y tiene mucha razón. La privatización de Linzhou Steel es un ejemplo clásico de la forma en que se ha restablecido el capitalismo en China. La Comisión para la Administración y Supervisión de los Bienes Propiedad del Estado de Puyang, que tiene a su cargo las empresas públicas, valoraba los activos de Linzhou Steel en unos 320 millones de yuan. Los trabajadores insisten en que la empresa vale "por lo menos 800 millones de yuan". Para empeorar aún más las cosas, el informe de este organismo, valoraba la filial cementera de Linzhou, con una capacidad de producción anual de 100.000 toneladas, en no más de 17 yuan, los trabajadores correctamente consideraron que se trataba de "un chiste". Sin embargo, como remate, la empresa fue vendida por 258,9 millones de yuan, unos 64 millones por debajo del precio inicial.

Los trabajadores también contestaron al argumento de que Linzhou Steel se enfrentaba a la bancarrota, que es la excusa utilizada para justificar la privatización. Un trabajador veterano, que ha trabajado en la empresa durante 39 años, era citado por China Daily diciendo que su administración había manipulado los libros de cuentas para legitimar la privatización de Linzhou Steel. Según los trabajadores, Liu Junsheng, el presidente del consejo de administración y director general de Linzhou, en una reunión interna dijo que "cuanto más números rojos, más beneficiosa sería la reestructuración de Linzhou Steel y más beneficios a nuestra comrpa".

¿Y qué pasa con el grupo privado que se iba a hacer cargo de Linzhou Steel? Fengbao Steel es propiedad de un conocido multimillonario de Henan, Li Guangyuan. Un ejemplo típico de la nueva clase de capitalistas chinos, Li es un secretario del Partido Comunista, delegado en el Congreso Provincial del Pueblo en Henan y también hermano de un alto general del Ejército de Liberación Popular. Comenzó su imperio empresarial en los años noventa haciéndose cargo de una anterior empresa colectiva, utilizando su posición como secretario del partido para llegar a un buen acuerdo.

Uno de los trabajadores citados por China Daily resumía el proceso de la siguiente manera: "Es el modelo clásico de cómo bienes propiedad del Estado se pierden en la reestructuración empresarial que se produce en China. 40 años de bienes de Linzhoy Steel ahora están en manos de una sola persona". La historia de la creación del capitalismo chino está plagado de historias similares, demostrando la relación entre los funcionarios del Estado y los inversores privados (a menudo antiguos funcionarios del Estado o parientes de estos funcionarios), cogiendo los activos de las empresas públicas y privatizándolos a precio de saldo. Individuos muy conocidos se han enriquecido masivamente saqueando la propiedad del Estado a costa de miles de despidos y la destrucción de la red de seguridad social que existía en las antiguas empresas públicas.

Independientemente de la legalidad del proceso (y el sistema legal en China aún no se adecúa totalmente al capitalismo), los trabajadores consideran la privatización como el robo de la propiedad pública que consideran suya. Esta conciencia aún no se ha borrado del todo en la mente de los trabajadores de las empresas estatales y eso hace su resistencia aún más fuerte. En 2003 el profesor de la Universidad China de Hong Kong, Wang Shaoguang, hizo la siguiente observación: "Para crear una economía de mercado, la moral económica (del sistema socialista estatal) tiene que ser destruida y se debe nutrir o imponer una nueva ética, algo que provocará protestas contra la lógica del mercado. Por lo tanto, el desarrollo del mercado requiere un proceso prolongado de ‘legitimización' respaldado por la coerción".

El estado chino a diferentes niveles no ha detenido estas dos privatizaciones porque piense que deben seguir formando parte del sector estatal como parte de una economía estatal planificada. Todo lo contrario, sólo lo ha hecho porque se han enfrentado a la rabia de los trabajadores y a un movimiento de masas que implicaba a decenas de miles con una escalada de violencia que no podrían detener, así que han paralizado temporalmente la privatización.

El papel de los "sindicatos" y de los "representantes de los trabajadores"

El asesinato del director de Jianlong ha abierto un debate en China. Las autoridades dicen ahora que cualquier proceso de privatización debe llevarse a cabo de tal manera que se consulte totalmente con los trabajadores. El problema es que los sindicatos oficiales en China son sólo organismos burocráticos destinados a mediar en lugar de defender los intereses de los trabajadores, y sin vida interna. Un trabajador de 34 años de Tonghua era citado por China Daily diciendo que incluso aunque él y la mayoría de los trabajadores estaban afiliados al sindicato: "No puedo recordar la última vez que hubo una asamblea con nuestro representante sindical. El sindicato no hizo nada bueno el día que Chen fue asesinado".

La situación en Linzhou es similar. Después de que las autoridades oficialmente hubieran anunciado que se paralizaba la privatización (bajo la presión de los miles de trabajadores que tenían secuestrado al director a su cargo), una comisión encabezada por el vicepresidente del partido en la ciudad intentó reunirse con un grupo de ejecutivos medios de la empresa para discutir "en un lugar discreto para preguntar sobre la actitud de los trabajadores hacia una posible adquisición".

Esto ha llevado a los trabajadores de Linzhou a pedir que los representantes elegidos por los trabajadores participen en las negociaciones de cualquier reestructuración de la empresa. Según un artículo de China Dailu, los trabajadores dijeron que su actitud siempre ha sido clara: contra la privatización. "Fuimos los trabajadores los que construimos y luchamos por Linzhou Steel. También debemos estar en las reuniones" decía uno de ellos. "¿Cómo estos cuadros, que intentaron vender la empresa, pueden representarnos en reuniones con el gobierno?" se preguntaba una trabajadora. "Ninguno de ellos luchó cuando se trataba de defender Linzhoy Steel. Ahora que los frutos están maduros, aquí están, intentando representarnos".

El presidente del sindicato en Linzhoy Steel, Guo Jianjun, sin embargo, no aceptó nada de representantes elegidos por los trabajadores. Dijo que los "representantes oficiales de los trabajadores" ya se habían elegido y que muchos de ellos en realidad eran... ¡administradores! "Hemos conseguido mantener la proporción de trabajadores de planta entre estos representantes en la línea de las regulaciones estatales. Pero algunos se han jubilado estos últimos años, otros se han ido. Así que ahora, tenemos unos cuantos más administradores como representantes que en el pasado", decía este sindicalista. "La actitud de los trabajadores ahora es inapropiada. Después de todo, fueron ellos los que recomendaron a estas personas como sus representantes". Pero según China Daily, los trabajadores protestaron "porque ellos nunca se les había consultado en la elección de los delegados de los trabajadores que participarían en las conversaciones".

Esto demuestra cómo los sindicatos y otras estructuras que representan supuestamente los intereses de los trabajadores en China son sólo un cascarón vacío, en la mayoría de los casos están controlados por los administradores y en realidad bloquean la representación de los derechos y quejas de los trabajadores. En realidad, incluso el periódico pro-empresarial Caijing, defiende sindicatos independientes del Estado y de la administración de las empresas. "El control de los libros son necesarios para ayudar a los sindicatos que representan a los trabajadores para comunicarse con la dirección y funcionar independientemente, sobre la base de la ley". Su razonamiento es que si tienes algún conflicto entre trabajadores y empresarios exista un canal controlado para su expresión, después ellos escalarán las protestas.

Censura de los medios de comunicación

Otro aspecto de ambos conflictos ha sido cómo se han presentado en los medios de comunicación oficiales. El Estado chino, frente a una situación en la que entre 200 y 300 millones de chinos tienen acceso a Internet, ha intentado adoptar una política más abierta en la información. El 24 de julio aparecía un artículo en Xinhua recomendando que los gobiernos locales liberararan información sobre las situaciones de crisis, siguiendo una política de "informar rápidamente de los hechos, informando con cautela de las causas". Es decir, frente a una situación donde el control de la información se hace cada vez más difícil, en lugar de suprimirla, se considera mejor informar para ser capaces de dar a la información un curso determinado.

En el caso de la lucha en Jilin, los medios de comunicación oficiales guardaron silencio durante tres días. En los foros de discusión, había referencias a las protestas de los trabajadores de Tonghua Steel pero fueron rápidamente borradas. Los medios de comunicación oficiales finalmente informaron de lo sucedido, sólo después de que tres blogs hubieran publicado informes de testigos oculares en chino e inglés y que la historia llegase a los medios de comunicación de todo el mundo. Los primeros informes de los medios oficiales chinos se publicaron en inglés e insistían en minimizar el tamaño de las protestas, sugiriendo el papel de intereses oscuros y agitadores externos, insistiendo en la legalidad de la privatización. Quizá para compensar esa situación vergonzosa, las noticias de la lucha en Linzhou Steel fueron mucho más rápidas e incluían notas con opiniones de los trabajadores.

Sobreproducción de acero y "reestructuración"

La privatización de Tonghua Iron and Steel Co., en Jilin y de Linzhou Steel en Henan, son parte de una reestructuración general de la industria planificada por el gobierno chino. Según Luo Bingsheng, secretario general de la Asociación de Hierro y Acero de China, la capacidad bruta de producción de acero es de 500 millones de toneladas, excediendo la demanda en 160 millones de toneladas, si se completa el actual proyecto de expansión, la capacidad anual aumentará en 58 millones de toneladas. Las autoridades quieren "consolidar" la industria dejando sólo 10 o menos fabricantes de acero, controlando más de la mitad de la producción del país, para que pueda ser competitiva en el mercado mundial. Se han elaborado planes similares para otras industrias, desde la industria del automóvil al cemento (donde sólo se utiliza ahora el 66 por ciento de la capacidad) o la industria minera, sectores que sufren la sobrecapacidad. Frente a esta situación, el gabinete chino dice ahora que intentará reducir la sobrecapacidad y el exceso de inversión en las industrias, incluida el acero y el cemento.

Lo sucedido en Tonghua y Linzhou son una prueba de lo que puede suceder si los plantes de "reestructuración" si implantan totalmente.

El número de "incidentes de masas" ha aumentado mucho en los últimos años en China. Si los trabajadores sacan la idea de que con tácticas combativas se puede conseguir la victoria en la lucha contra la privatización y la defensa de los puestos de trabajo, entonces luchas como estas se extenderán a otras industrias y regiones. La restauración del capitalismo en China ha creado una enorme polarización social e intensificado la lucha de clases. Las autoridades temen claramente que esta rabia acumulada pueda fusionarse con una explosión más poderosa y toma medidas para impedirlo. Por ejemplo, han preparado una legislación para fortalecer los 660.000 miembros de la Policía Armada del Pueblo, la principal fuerza de seguridad del país, que es responsable de sofocar los disturbios, como los sucedidos durante estos años en Tibet y Xinjiang. No obstante, cualquier concesión (como la paralización de estas dos privatizaciones) pueden realmente tener el efecto contrario, estimulando el movimiento y sirviendo como ejemplo a otros grupos de trabajadores que se enfrentan a unas condiciones similares.

In Defence of Marxism.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Carlos, ez ahaztu ezta barkatu ere.... justizia!!

Carlos, ez ahaztu ezta barkatu ere.... justizia!!
Carlos, ni olvido ni perdón... justicia!!

Convocatoria de Saxe Antifaxista

Kontzentrazioa / Concentración:

Irailak 14
Ordua: 19:00etan
Tokia: Gardines de Albia (juztizi jauregi aurrean / frente al palacio de justicia, Pedro Ibarretxe kalea).
Metro: Abando, Berástegiko irteera (Bilbo * Bizkaia).

"Madrilen 2007/11/11 Carlos Javier Palomino eraila izan zen arrazismo eta faxismoaren kontra borrokan zegoela. Omenaldirik onena borrokarekin jarraitzea da, hori da gure konpromezua".

"En Madrid fue asesinado Carlos Javier Palomino el 11.11.2007 luchando contra el racismo y el fascismo. El mejor homenaje, continuar la lucha, este es nuestro compromiso".

HERRIAK EZ DU BARKATUKO !!
HERRIAK EZ DU AHAZTUKO !!
EUSKAL HERRIA ANTIFAXISTA !!

El FMLN visto desde los acuerdos de paz de 1992 hasta su victoria electoral

Mauricio R. Alfaro

Argenpress/CEPRID

En un texto muy optimista titulado La Nueva Suramérica, publicado en Rebelión, periódico electrónico español, el Sr. Ignacio Ramonet nos presenta una América Latina en pleno movimiento liberador y ello, gracias a una serie de medidas y de acuerdos que preparan las condiciones para sacar a los países del área de la dependencia y del subdesarrollo.

El mensaje relevante y novedoso de esta nueva situación, explica el Sr. Ramonet, es que América Latina nunca más será el patio trasero de los Estados Unidos y, en cuanto más rápido estos últimos lo entiendan, mejor. Para el autor, la confirmación de estos nuevos tiempos y de su carácter ascendente sería el triunfo electoral del Frente Farabundo Martί para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador.

En general, con respecto a la región, nosotros compartimos el optimismo del Sr. Ramonet. Excepto que nuestro optimismo se vuelve escepticismo, cuando evaluamos el papel del FMLN a la luz de los tratados de paz de 1992 hasta su victoria electoral en marzo del 2009. El caso es que nosotros argumentamos que en El Salvador la dinámica democrática que se implantó con el pacto político de 1992 (firmados entre la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), las Fuerzas Armadas de El Salvador (FAS) y el FMLN) consolidó un proceso en donde los beneficiados más notables de esos acuerdos de paz fueron la oligarquía salvadoreña y la de sus aliados que, en los hechos, aumentan su riqueza y poder. Lo que significa, en una relación de causa-efecto, que en El Salvador los tratados de paz de 1992 lejos de haber creado las condiciones para hacer de el un país más digno, solidario y humano lo que realmente inauguran es una nueva etapa de decadencia profunda. ¿Cómo tales hechos pueden ser explicados?

“En El Salvador -escribe el Sr. Ignacio Ramonet- la reciente victoria de Mauricio Funes, candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), tiene un triple significado. Por primera vez, la izquierda consigue arrebatarle el mando a la derecha dura que había dominado siempre este país desigual (el 0,3% de los salvadoreños acapara el 44% de la riqueza), con más de un tercio de los habitantes bajo el umbral de pobreza y otro tercio obligado a emigrar a Estados Unidos”. Este éxito electoral demuestra, además, que el FMLN tuvo razón al abandonar, en 1992 y en el contexto del fin de la guerra fría, la opción guerrillera (después de un conflicto de doce años que causó 75.000 muertos), y al adoptar la vía del combate político y de las urnas. A estas alturas, en esta región, un movimiento guerrillero armado está fuera de lugar. Ese es el mensaje subliminal que transmite, en particular a las FARC de Colombia, esta victoria del FMLN”.

Del análisis del Sr. Ignacio Ramonet habría que destacarse el énfasis que él pone en el triple significado de la victoria del FMLN. Y dentro de ellos, nosotros subrayamos el comentario en el cual él plantea que en El Salvador ha habido: una “derecha dura que había dominado siempre este país desigual”. Y a continuación él da estadísticas que indican, sin lugar a dudas, el impacto negativo de esa dominación en El Salvador: un “0,3 de los Salvadoreños acapara el 44% de la riqueza nacional”. Es de notar que esta concentración de la riqueza tiene su consecuencia inmediata: la desigualdad económica y social profunda con sus efectos impactantes para la mayoría de los Salvadoreños.

Para completar el panorama social de El Salvador de hoy, a las estadísticas del Sr. Ramonet agregamos, entre otras, que de ese país salen diariamente hacia los Estados Unidos entre 500 a 700 personas y que, por sus altos niveles de violencia y muerte, según estimaciones de la prensa nacional, un promedio de 12 muertes diarias por causa criminal, El Salvador se sitúa entre los países más violentos del mundo. Para ser más exactos, sería el segundo después de Irak. Para tener una idea más precisa de la actual deriva social salvadoreña notemos que le Courrier International (el Correo Internacional) en una investigación de terreno realizada en el 2003 explica que la policía estima que en San Salvador capital de El Salvador -país de 6 millones de habitantes- las pandillas cuentan con 25 000 miembros, tal vez el doble, y que en ese país, en un medio donde no hay empleos, circulan sin control alguno ½ millón de armas de fuego. Es de anotar que del 2003 hasta nuestros días, la violencia en El Salvador se ha generalizado hasta alcanzar niveles de complejidad que amenazan con hacerlo caer en el dominó de los países bajo control del crimen organizado.

Son esos indicadores estadísticos altamente negativos para El Salvador los que nos cuestionan sobre las verdaderas intenciones de aquellos que firmaron los acuerdos de paz de 1992; puesto que ellos (los datos estadísticos) serían la prueba que los firmantes de ese pacto político no conducían a esa nación centro-americana hacia la democracia -es decir, hacia un sistema político de tolerancia, paz y justicia social- sino hacia algo que engendró un modelo de dominación que, en los hechos, repite los errores del pasado. Y esto, en cuanto a la situación concreta de pobreza y exclusión social de la mayoría de los salvadoreños. Es algo así, como si El Salvador a ese nivel se estancó hasta desbordarse en el actual caos social salvadoreño. ¿Cómo explicar entonces que los acuerdos de paz de 1992, que tantas ilusiones habían creado en los Salvadoreños, hayan dado resultados tan adversos para la masa popular salvadoreña?

Según nuestro análisis, la alta concentración de la riqueza en manos de una poderosa minoría y los altos niveles de violencia, pobreza y exclusión social en El Salvador encuentran su origen en el momento mismo de la firma de los acuerdos de paz de 1992. Puesto que fue ahí que el FMLN, en nombre de la viabilidad democrática, cede en dos aspectos esenciales: 1) el FMLN no cuestiona en manera alguna la forma de producción y redistribución de la riqueza (R. Alfaro, 2007) y 2) renuncia, por el hecho mismo, a reivindicar las demandas socio-económicas de los sectores populares (Ramos, Carlos Guillermo, 1998).

De lo antes explicado es necesario destacar que, mientras los responsables del FMLN se adaptaban a la nueva situación negociando programa político y medidas a implementar en el contexto del proceso democrático salvadoreño en la dirección antes señalada, simultáneamente “muchos [comenzarán a preguntarse], como lo observa Marta Harnecker (2001, p. 77), si los resultados obtenidos con los acuerdos de paz, que pusieron fin a muchos años de guerra revolucionaria, están a la altura de los sacrificios realizados.” Observamos que, 17 años después de los acuerdos de paz, esta pregunta sigue obsesionando no sólo a buen número de Salvadoreños sino que también a aquellos que acompañaron a ese pueblo en su lucha por una sociedad más justa. Es el caso del español Luis de Sebastián (2009), ex-vice rector de la Universidad Centro-americana de El Salvador (UCA) que recientemente se cuestionaba en el diario El País de España, en los términos siguientes: ¿Han merecido la pena los 100 000 muertos por la represión y la guerra para lograr lo que se ha logrado?

¿Y qué es lo que se ha logrado? Luis de Sebastián, que nos parece se sitúa en el ámbito de la preguerra, la guerra y la post-guerra, nos lo explica de la siguiente forma: Ahora en El Salvador hay “una democracia formal (lo cual no es un logro despreciable), pero la distribución del poder en El Salvador en 2009 es más injusta de lo que era en 1972. Con una oligarquía más rica y más respaldada por una clase de eficientes servidores, un Ejército mayor bien entrenado y curtido en la guerra, una clase media endeudada hasta el cuello, dos millones y pico de emigrados, y una masa popular acosada por la delincuencia, pobre como siempre y sin más salida que la emigración”.

Notemos que la evaluación del proceso democrático salvadoreño encuentra en el análisis de Luis de Sebastián su gran línea divisoria. La primera, la de las élites (de derecha e izquierda es decir ARENA, las FAS y el FMLN) y la segunda, la de los sectores populares críticos o próximos a ellos. Los primeros van a poner el énfasis en la celebración de la democracia formal dominante. Y los segundos, no niegan la importancia de ese logro (“lo cual no es un logro despreciable” como lo anota Luis de Sebastián) salvo que el es analizado a la luz de la situación concreta de los sectores populares, y luego que ese logro es comparado con esto último se constata que, en los hechos, todo parece indicar que ese tipo de democracia formal lo que realmente consolidó es la dominación oligárquica y la de sus aliados; puesto que hoy, en el 2009, en El Salvador, como lo observa el autor antes mencionado, ellos son más ricos y poderosos que antes de la guerra.

De lo expuesto un hecho se destaca: las causas que provocaron la sangrienta y larga guerra civil en El Salvador siguen vigentes y son ahora más agudas que antes. Es de notar que este último tema es aquel que, hábilmente, se excluye de las evaluaciones y discusiones acerca de los resultados concretos de los tratados de paz de 1992 hasta nuestros días. Es algo así, como si la democracia sería un valor que se basta a sí misma independiente (e insensible) de las condiciones socio-económicas de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Lo que explicaría por un lado, la victoria casi total de la democracia formal en ese país y por el otro lado, la entrada de ese mismo país en un proceso cada más agudo de descomposición social. En donde su estado permanente de violencia criminal incontrolable y los altos niveles de pobreza y exclusión social con sus efectos negativos serían la prueba de esto último. Las estadísticas presentadas aquí arriba son ilustrativas al respecto.

El Salvador conoce así, desde hace17 años, todo tipo de libertades es decir: libertad de elegir libremente a sus representantes políticos, libertad de organización y de expresión, etc. En donde, el único límite a esas libertades es que la forma de producción y redistribución de la riqueza esta fuera de toda discusión. La pregunta lógica que surge de esta dinámica es la siguiente: ¿Cómo se puede explicar que la oligarquía salvadoreña y sus aliados hayan logrado imponer en El Salvador ese modelo de democracia formal que, para situarla contextualmente, podríamos llamarla de contenido elitista y excluyente ?

Y la respuesta más idónea parece ser que: ARENA y las FAS aceptan terminar la guerra y negociar la paz una vez que logran blindar estratégicamente sus intereses a través de las “nuevas reglas” del juego democrático. Es lo que nos hace decir que El Salvador bajo el control de esas fuerzas extremistas (la derecha dura como la llama el Sr. Ramonet) no podía dirigirse hacia una democracia al servicio de la mayoría de los Salvadoreños sino hacia un modelo de dominación elitista y excluyente que, esta vez, no se impondría a través de la violencia militar sino a través de elecciones periódicamente organizadas.

Dos hechos justifican esta respuesta: 1) ARENA -partido de extrema derecha organizado por el ex-mayor Roberto D’Aubuisson señalado en El Salvador de ser el fundador de los escuadrones de la muerte y responsable intelectual directo del asesinato de Monseñor Romero- gracias al control durante los últimos 20 años del Poder Ejecutivo y de la Asamblea Legislativa logra imponer al país de manera total su proyecto oligárquico de capitalismo salvaje llamado neoliberalismo y 2) los militares -muchos de ellos acusados de crímenes contra la humanidad- se otorgan la amnistía a través de una ley de “olvido y perdón”.

Y es así como en El Salvador, de hecho dominado por fuerzas extremistas de derecha que imponían su voluntad completa al conjunto de la sociedad, las reivindicaciones populares de justicia socio-económica y de juicio a los criminales de guerra son eliminadas de la agenda política nacional. El hecho histórico crucial a retener es el siguiente: ese modelo de democracia formal de esencia elitista e excluyente logra consolidarse, como ya lo anotábamos anteriormente, luego que el FMLN acepta, en nombre de la viabilidad democrática, no cuestionar ni la forma de producción ni la redistribución de la riqueza. Y como correlativo a lo anterior, abandona a su suerte las reivindicaciones populares de justicia socio-económica de los Salvadoreños.

El caso es que pensamos -y es aquí que nuestro análisis difiere del que hace el Sr. Ignacio Ramonet- que en El Salvador la derecha dura –es decir la antigua alianza oligárquico-militar- sigue, aún después de la victoria electoral del FMLN con un escaso margen de votos, intacta y tan poderosa como antes. Ya que ella conserva el poder real del país, es decir, las finanzas, el comercio, la Asamblea Legislativa, los puestos claves en la estructura militar, el control de los medios de comunicación, etc. Frente a un Estado que, según los cánones del neo-liberalismo, fue reducido a lo mínimo. Y esto al ritmo de las privatizaciones radicales de sus pertenencias, de la descentralización de su poder de decisión, etc. El margen de maniobra del Sr. Mauricio Funes para tratar los ancestrales problemas de pobreza y exclusión social de las grandes mayorías de los salvadoreños, nos parece entonces extremadamente limitado.

Además, hay que decirlo, la paciencia de la oligarquía salvadoreña y la de sus aliados tiene sus limites y soportan de muy mal humor los actuales cambios. Los cuales se aceptan siempre y cuando ellos se mantengan a niveles discursivos y sin impacto real. Tal como ha sido el caso desde los tratados de paz de 1992 hasta nuestros días. Caso contrario, el futuro inmediato de El Salvador podría reflejarse en la situación actual de Honduras. Probablemente en El Salvador no se trataría de un golpe de Estado, porque las condiciones internacionales no son tan favorables, pero sí, desde el poder real, se podría desatar toda una desestabilización permanente hasta volver al gobierno del Sr. Mauricio Funes inviable. Es por ello (por esa amenaza latente) que notamos que el actual presidente de El Salvador (tal como la prensa nacional e internacional lo refleja) actúa con mucha cautela y al menor movimiento o gesto primero ve hacia el poder real para saber si lo que hace está en la línea de lo “políticamente correcto”.

Nuestra actitud de escepticismo en cuanto a la victoria electoral del FMLN en El Salvador encuentra en lo anteriormente anotado su fuente. Pero esta actitud de escepticismo no nos hace perder de vista que una cosa es el FMLN en la oposición en donde de diversas maneras podía justificar una y otra vez, frente a los sectores populares, porque los ansiados cambios socio-económicos no se producían al momento actual que es un partido en el poder. En donde necesariamente tiene, de una forma u de otra, que demostrar que no es: “más de lo mismo”. Es en este punto que creemos que en El Salvador se abre una nueva coyuntura en donde lo político, como siempre ha sido el caso, es y será una zona en disputa. Es de esperarse entonces, que el FMLN sufrirá fuertes presiones tanto del poder oligárquico y la de sus aliados que se alinearán por la conservación del status quo y la de los sectores populares que demandarán cambios a su favor.

Este conflicto -de grandes dimensiones- definirá necesariamente las líneas estratégicas del FMLN y si acaso la balanza del poder no se incline al menos mínimamente a favor de los sectores populares, el momento habría llegado entonces para que estos comiencen un nuevo camino para la construcción de una nueva y verdadera alternativa política. Es decir, de algo que vaya más lejos que una simple alternancia en el poder.

Bibliografía:

- Baloyra, Enrique A. 1984. El Salvador en transición. El Salvador : UCA Editores.

- Baloyra, Enrique A. 1985. « Dilemmas of political transition in El Salvador ». J. of International Affairs, vol. 38, no 2, p. 221-242.

- Comisión de la Verdad 1992-1993. 1993. De la locura a la esperanza: La guerra de 12 años en El Salvador. San Salvador : Editorial ARCOIRIS.

- Courrier International. 2003. « Les gagnes de rue au Salvador ». Mars p. 48

- Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (F.M.L.N.). 1992. Acuerdos hacia una nueva nación. San Salvador : Edición du F.M.L.N., p. 150-192.

- Harnecker, Marta. 2001. La gauche à l’aube du XXIe siècle. Rendre possible l’impossible. Québec : Lanctôt.

- Martinez, Oscar. 1996. El Salvador Democracia y Autoritarismo. San Salvador : Editorial Nuevo Enfoque.

- Petras, James. (1998). « Continuismo in Latin America : Detour in the Democratic Transition » Binghamton University, summer, pp. 1-4.

- Petras, James. (2000). « Democracia y capitalismo. Transición democrática o neoautoritarismo », Rebelion, la pagina de Petras, pp. 1-9.

- R. Alfaro, Mauricio. 2007. Crise démocratique en Amérique Latine: le cas du Salvador. Montréal: Les Éditions du CIDHICA.

- Ramos, Carlos Guillermo. 1998. « El Salvador : transición y procesos electorales a fines de los 90 ». Nueva Sociedad, no 151, p. 28-39. de Sebastián, Luis. 2009. « La lucha armada en America Latina ». El País (España), Mayo.

- Torres-Rivas, Edelberto. 1996. « El caos democrático ». Nueva Sociedad, no 147, p. 152-168.

domingo, 6 de septiembre de 2009

La Ertzaintza carga contra una parodia por el veto de Hernani

Si tribunales de Madrid ordenan prohibir un torneo de fútbol 7 y una partida de mus porque ven planear la sombra de Askatasuna sobre ellos, qué mejor forma que responder con humor. Eso hicieron ayer en Hernani decenas de jóvenes disfrazados de futbolistas con balones de gomaespuma, pero las cargas policiales quisieron convertirlo en tragicomedia.

Gari MUJIKA | Gara

Todos los límites de lo absurdo han saltado ya tras las actuaciones policiales y judiciales contra las muestras de solidaridad hacia los represaliados políticos, de modo que decenas de hernaniarras quisieron responder con humor a la prohibición que impuso el juez español Grande-Marlaska sobre un torneo de futbito, una partida de mus y la comida previstos para ayer.

Tras el veto de la Audiencia Nacional, sus promotores anunciaron la suspensión de los tres actos. Pero a la Ertzaintza no le debió parecer suficiente, ya que en su segunda irrupción en el centro del pueblo realizó una dura carga contra decenas de jóvenes en camiseta y pantalones cortos que chutaban unos enormes balones de gomaespuma.

En torno a las 12.00, decenas de jóvenes vestidos de futbolistas, en camiseta y pantalones cortos, se congregaron en la plaza de los Tilos para patear balones de gomaespuma habituales en las ferias. Evidentemente no pretendían realizar un torneo, sino responder con humor al veto de Grande-Marlaska.

Pero duró poco. Cuando una dotación policial vio a varios jóvenes chutando, la Ertzaintza ocupó rápidamente la plaza e identificó a una persona.

«Muslariekin elkartasuna»

Los agentes vieron dos pancartas enrolladas en el suelo y creyeron haber descubierto un filón, así que llamaron a comisa- ría. Pero allí sólo se leía: «Muslariekin elkatasuna. Kaxkoko Tute Komitea» y «Jugamos todos o pinchamos el balón. Florentino fíchame». Por un momento, en los uniformados pareció hacer efecto el sentido del ridículo, ya que se retiraron del lugar sin palabra alguna.

Con una portería móvil, los cerca de cincuenta futbolistas siguieron con su parodia recorriendo las principales arterias del municipio guipuzcoano. Cuando llegaron a la rotonda de Zinkoenea, el míster del equipo ordenó a los jugadores que calentasen. Así que comenzaron a correr, a realizar estiramientos, a ensayar el disparo... Pero tampoco entonces. Decenas de policías pertrechados con material antidisturbio acudieron rápidamente también a «calentar», pero esta vez a su manera.

Los jugadores, con humor, subieron calle arriba con sus balones amenizando las calles, a mediodía repletas de gente.

Sin titubear, la Ertzaintza cargó a pelotazos, a corta distancia. La tensión aumentó cuando retuvieron a un joven e hirieron a otro. Mientras, más policías tomaban posiciones entre carga y carga. Luego se marcharon.

Pero el humor y la reivindicación no cesaron en Hernani. Ya por la tarde, más de una veintena de parejas jugaban al mus en las calles, sabedores de que una partida no comienza con un órdago.

LAB tilda de timo la OPE del Ejecutivo navarro porque no resuelve la alta eventualidad

El sindicato LAB califica de «tocomocho foral» la OPE del Gobierno de Nafarroa, dada la alta eventualidad existente en la Administración navarra, que supera incluso a la empresa privada, y denuncia una estrategia que se traduce en sueldos menores y fomento de la privatización.

GARA |

El sindicato LAB calificó ayer de «tocomocho foral» la Oferta Pública de Empleo (OPE) lanzada por el Gobierno de Nafarroa, tras recordar que la tasa de eventualidad en esa Administración es muy superior a la de la empresa privada.

Según cifras aportadas por la central abertzale, la eventualidad entre el personal a cargo del Ejecutivo navarro se situó el año pasado en el 36,5%, mientras que en el ámbito privado fue de un 25,5% y esas cifras, según resaltó, se traducen en «efectos negativos notorios». De hecho, LAB destacó que la rotación continua y la desmotivación son algunos de los problemas que acusa el personal, así como las dificultades para adquirir experiencia profesional ante la falta de estabilidad.

A juicio de LAB, esta política aporta «algunas ventajas» al Ejecutivo que preside Miguel Sanz, «como el abono de sueldos inferiores (por ausencia de complementos), mayor docilidad del personal contratado y fomento de la privatización».

El sindicato desmontó, asimismo, la argumentación expresada por el consejero Javier Caballero cuando anunció «a abombo y platillo» que la OPE para 2009-2010 reduciría la eventualidad. Según explicó, las 1.189 plazas anunciadas se reducen en la práctica a 189 si se restan las alrededor de mil jubilaciones, renuncias y defunciones que se se producirán a lo largo de esos dos años.

LAB señaló que Caballero «trampeó también al incluir en sus cálculos las plazas de OPEs anteriores aún no cubiertas, puesto que éstas ya fueron contabilizadas en su día como creación de empleo y no es de recibo sumar dos veces como empleo lo que no es sino un claro incumplimiento de una OPE aprobada pero no materializada».

La central denunció, por otra parte, que no todas las plazas convocadas llegan a ser cubiertas y citó como ejemplo las convocatorias de Técnicos de Administración Pública, (jurídica y económica), Técnicos y Gestores de Hacienda y Oficiales Informáticos, ya que de un total de 140 plazas ofertadas, sólo 52 han sido cubiertas, lo que supone poco más de un tercio de las mismas, según precisó.

LAB rechazó, asimismo, que se aluda a falta de preparación de los aspirantes, cuando con los excluidos «se elaboran las listas para cubrir las plazas no cubiertas en la OPE». Valoró que este sistema sirve para «satisfacer el super ego de los miembros del tribunal» y para que «academias particulares, propiedad en algún caso de algún alto funcionario de la Administración, se forren preparando a esos cientos de personas a las que luego se suspenderá».